Hoy, en pleno siglo XXI, la Organización Mundial de la Salud sigue catalogando la transexualidad como un desorden psíquico. Supuestamente, la organización sanitaria discutirá este asunto a finales de este año.
Pero Dinamarca ya no tiene más paciencia.
La comisión de Asuntos Sanitarios del Parlamento danés acordó ayer por unanimidad desclasificar la transexualidad como enfermedad mental. La medida entrará en vigor el próximo 1 de enero y convierte a Dinamarca en un país pionero en derechos para las personas transgénero.
Dinamarca ya permitía desde septiembre de 2014 que los transexuales cambiaran legalmente de sexo sin tener que someterse a cirugía y sin necesidad de contar con un diagnóstico médico favorable.
» Hemos trabajado mucho para asegurar que las personas transgénero en Dinamarca tengan los mismos derechos. Nuestra paciencia se ha agotado», declaró el representante socialdemócrata Flemming Møller a la agencia de noticias danesa Ritzau. «Calificar a las personas trans como enfermos mentales es muy estigmatizante y de ninguna manera refleja cómo vemos a las personas trans en Dinamarca».
«Es una paso enorme para los transexuales daneses y los de todo el mundo que los políticos daneses hayan dicho sí de forma tan clara a retirar a la transexualidad de la lista de enfermedades psíquicas”, señaló en un comunicado la sección danesa de Amnistía Internacional.
La propuesta fue presentada en febrero por la formación rojiverde Lista Unitaria y la centrista La Alternativa y pronto se unieron el resto de partidos del Parlamento. Esta iniciativa también ha sido apoyada por Amnistía Internacional y varios colectivos LGTBI, que celebran la decisión del gobierno de su país.
La ministra de Salud, Sophie Lohde, ha confirmado al canal DR que sí la OMS no completa sus cambios para otoño el Gobierno intentará impulsar una «ley danesa en solitario» y cambiar la definición.
